lunes, 16 de marzo de 2015

¿QUE ES LA ARTRITIS? APRENDE TODO LO QUE NECESITAS SABER Y MEDIOS NATURALES PARA TRATARLA





La artritis es la inflamación de las articulaciones. La lesión inicial y principal la constituye la inflamación de la membrana que recubre la cavidad articular o membrana sinovial. Esta membrana aumenta de tamaño y produce más líquido del normal (lo que ocasiona la hinchazón de la articulación). La inflamación puede extenderse hacia el cartílago hialino provocando su destrucción así como afectación del hueso (lo que se traduce en alteraciones radiológicas) y además puede alcanzar a los tendones vecinos y a las bolsas articulares.
¿QUE SINTOMAS SE PUEDEN NOTAR?
La artritis básicamente consiste en dolor articular
Síntomas principales: inflamación o tumefacción, aumento del calor y en ocasiones, eritema de la zona.
El inicio puede ser brusco (artritis por micro cristales o artritis bacterianas) o insidioso (artritis reumatoide, artritis en el lupus eritematoso, artritis psoriásica).
La localización es variable. Así, en algunos casos predomina la afectación mono articular, como ocurre en la artritis séptica (que suele afectar a grandes articulaciones y en caso de drogadictos, a las articulaciones sacroilíacas, esternoclaviculares y condroesternales), en la gota (que se localiza principalmente en las articulaciones distales de las extremidades inferiores, sobre todo en el dedo gordo del pie) o en la condrocalcinosis (en la que la rodilla es la articulación que se afecta con mayor frecuencia). En otros casos, en cambio, la afectación es poli articular, como en la artritis reumatoide (en la que se afectan principalmente las pequeñas articulaciones de manos, muñecas y pies), espondilo artropatías (en las que se afectan predominantemente las articulaciones de las extremidades inferiores), etc.
En cuanto a la distribución depende del tipo de artritis. Puede ser simétrica (artritis reumatoide) o asimétrica (espondilo artropatías).
La rigidez matutina es un criterio diagnóstico de la artritis reumatoide. Su duración es superior a una hora, hecho que permite diferenciarla de otras patologías, como la artrosis, en las que la rigidez es inferior a media hora.
A veces puede existir fiebre, lo que en principio orientaría a una artritis infecciosa, especialmente si se acompaña de escalofríos. Pero la fiebre, también puede estar presente en las artritis por micro cristales y en algunas enfermedades inflamatorias del tejido conectivo (como el lupus eritematoso sistémico).
Por otro lado, hay que hacer notar, que algunas de las enfermedades que cursan con artritis tienen además manifestaciones extra articulares. Por ejemplo, en la artritis reumatoide puede existir afectación cardíaca, pulmonar, ocular, neurológica, hematológica, renal, etc. En las espondilo artropatías, la manifestación extra articular más frecuente suele ser la ocular, pero también se puede encontrar insuficiencia aórtica (espondilitis anquilopoyética), lesiones mucocutáneas (síndrome de Reiter) o psoriasis (artropatía psoriásica).
¿COMO SE DIAGNOSTICA?
El diagnóstico se fundamenta en la historia clínica y en la exploración física, apoyado por el resultado de determinadas pruebas complementarias como pueden ser:
Análisis del líquido sinovial (bioquímico, bacteriológico y microscópico)
Técnicas radiológicas (radiología simple, escáner, gammagrafía ósea)
Datos de laboratorio: hemograma, velocidad de sedimentación globular o VSG, reactantes de fase aguda (proteína C reactiva, fibrinógeno, gammaglobulinas), pruebas inmunológicas, como el factor reumatoide, anticuerpos o la determinación de antígenos de histocompatibilidad. También, en caso de sospecharse artritis reactiva, puede ser útil la determinación de serologías frente a diversos agentes microbianos.
¿QUE FACTORES DE RIESGO TIENE?
En algunos casos, como en la sarcoidosis o en la esclerodermia, no se conocen factores de riesgo. En otros, dependen de la enfermedad de base en la que se produce la artritis. Así, en:




La artritis reumatoide podemos citar como factores de riesgo: la presencia de antecedentes familiares, sexo femenino, edad entre 20-50 años y la positividad para el antígeno de histocompatibilidad HLA-DR4.
La artropatía psoriásica: la presencia de psoriasis y la existencia de antecedentes familiares.
La artritis infecciosa: infección extra articular concurrente, punción o cirugía articular, artritis previa en la articulación infectada, prótesis articular, traumatismo, tratamiento antibiótico, corticoide o inmunosupresor previo, enfermedad crónica importante (diabetes, hepatopatía, tumor maligno, inmunodeficiencia primaria), abuso de drogas endovenosas, etc.
El síndrome de Reiter: contacto venéreo, intoxicación alimentaria o brote de disentería bacteriana.
La espondilitis anquilopoyética: presencia de HLAB27, raza caucasiana, antecedentes familiares, sexo masculino.
El lupus eritematoso sistémico: raza negra, mestizos latinoamericanos y asiáticos y los indios norteamericanos nativos, marcadores genéticos (HLA B8, HLA DR2, HLA-DR3), déficit hereditario de factores del complemento.
La artropatía gotosa: ingestión de alcohol, antecedentes familiares, toma de determinados fármacos (alfa-metildopa, diuréticos, aminofilina, vitaminas B12 y C, etc.), cirugía y traumatismos, obesidad, hipertensión, enfermedad vascular, diabetes mellitus, insuficiencia renal, hipotiroidismo, alteración de las glándulas paratiroides, hiperglicemias, trastornos cutáneos hiperproliferativos (como la psoriasis), síndromes linfoproliferativos, anemia hemolítica, etc.
Causas de la artritis
La palabra artritis significa literalmente inflamación de las articulaciones. Tiene dos formas de manifestarse:
Reumatoide: es una respuesta del sistema inmune hacia el organismo.
Osteoartritis: se produce una degeneración del tejido de los cartílagos.
En cualquiera de los dos casos el proceso provoca fuertes dolores acompañados de dificultad en los movimientos.
Las causas más frecuentes que originan dicha condición en el cuerpo son las siguientes:
Mala alimentación: los malos hábitos alimenticios y las dietas deficientes son las causas más importantes para la aparición de la artritis. Las respuestas inflamatorias del organismo se relacionan directamente con lo que consumimos cada día. Productos como la harina de trigo o el azúcar promueven la inflamación y otros como las frutas y los vegetales la reducen. De modo que se debe tratar de tener un menú balanceado de manera regular.
Sedentarismo: una vida sedentaria y falta de movilidad puede conducir a padecer artritis. Las articulaciones necesitan del ejercicio continuado para su lubricación y su buen funcionamiento. Es menester pues, desde los primeros años de vida, tener hábitos deportivos y llevar una vida activa y plena en términos físicos.
Contaminación: la exposición continuada a niveles altos de contaminantes como el mercurio, el aluminio y otras sustancias tóxicas puede provocar la aparición de esta enfermedad.
Envejecimiento: la edad constituye sin dudas un elemento de desgaste para el organismo, especialmente para las articulaciones. Por ello es importante desarrollar desde temprano hábitos de vida saludables, que retarden la llegada de la vejez y nos posibiliten vivir cada día con el mayor bienestar posible.
Remedios para los pacientes con artritis
Si padeces de artritis y no sabes qué hacer, te diré que algunos remedios de origen natural han sido muy útiles a lo largo del tiempo, y han quedado validados como vías excelentes para mejorar la inflamación y en muchos casos curar la enfermedad.
Plantas
Alfalfa: es una hierba muy usada para aliviar los dolores artríticos. Basta preparar una taza de té con sus semillas. Hierve el agua y añádelas dejando algunos minutos. Debes beber esta infusión dos veces al día durante 3 semanas aproximadamente.
Semillas de lino: ya que contienen Omega 3 favorecen la producción de hormonas antiinflamatorias en el organismo. Por eso te aconsejamos que tomes una cucharada de este producto tres veces al día. Es delicioso si se mezcla con yogurt, jugos naturales o con algún cereal.
Especias
Canela: esta especia es muy útil para curar los dolores causados por artritis. Hay dos vías posibles: 1) Mezcla media cucharada de canela molida con una de miel y un vaso de agua tibia. Debes tomar este brebaje en ayunas durante varios días hasta que te sientas mejor. 2) Prepara una mezcla de canela molida y miel, luego aplica sobre el área afectada dando suaves masajes circulares.
Cúrcuma: no es de conocimiento general, pero el consumo frecuente de esta especia favorece los procesos antiinflamatorios en el organismo. También es muy efectivo beber una taza de leche tibia con una cucharada de cúrcuma en polvo antes de irse a la cama.
Jugos naturales
Es bueno saber que beber jugos naturales con asiduidad previene la artritis y favorece su curación. Los más efectivos son de:
Piña
Bayas (moras, fresas, frambuesas, etc.)
Manzana
Zanahoria, remolacha y pepino
Papa
Zanahoria, apio, calabaza y perejil
Rábano y ajo
¿QUE FACTORES PREVIENEN LA ARTRITIS?
En raras ocasiones vamos a poder prevenir la aparición de artritis, dado que en la mayoría de los casos, las causas que producen la enfermedad son desconocidas y los factores de riesgo no son modificables (antecedentes familiares, sexo, raza, predisposición genética…).

En términos generales, lo que sí podemos hacer es detectar de forma temprana la enfermedad que ya se ha manifestado y, mediante la correcta indicación de fármacos, régimen de vida y ejercicio controlar mejor la enfermedad y evitar en alguna medida su progresión

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